Ejercicios de relajación
Para realizar una sesión básica de relajación, hay que seguir indicaciones que se pueden grabar y escuchar a través de auriculares.
Entre ellas se intercalan tiempos de espera para atender a las sensación que se van experimentado.
Siéntese en una silla: Debe sentirse muy cómoda. Los pies tienen que apoyarse en el suelo, mientras las manos reposan sobre los mulos. Cierre los ojos con suavidad y empiece a escuchar a su cuerpo diciendo,(Tomo conciencia del volumen, de la forma, de que existo en el plano material y de que ocupo un espacio).
Relájese bien. Los párpados, la frente, el cuero cabelludo. Elimine la tensión de las sienes y mejillas… los labios y la mandÃbula se despegan. Redescubra su verdadero rostro, absolutamente relajado, (Sólo el hecho de pensar en relajar cada parte de mi cuerpo me permite darme cuenta de la tensión muscular presente en esas zonas).
Flexibilizarse: Suelte el interior de la garganta. Relaje los hombros. Relaje el cuello y la nuca, ahora los brazos, las antebrazos, las manos. Abandone todo esfuerzo para dedicarse a disfrutar plenamente, ( Ni bien comienzo, ya me siento bien. No hay pensamientos que me dispersen, permanezco en silencio intentando encontrarme a mà mismo).Â
Continúo relajándome. Distienda la espalda siguiendo el recorrido de la columna vertebral, desde la nuca hasta su termino. Libere la tensión del vientre y el tórax, al igual que la forma de respirar. Relaje el bajo vientre, los músculos del perineo, los glúteos, las caderas, los muslos, las rodillas, las pantorrillas, los tobillos y los pies, (Tomo conciencia de lo equilibrado que estoy, descubro todo lo que tengo, valorizo la posibilidad de volver a este espacio de sensaciones corporales).
El pensamiento positivo. Imagine una situación positiva de su vida que se produce en un futuro próximo. En ese contexto, usted está rodeada de seres queridos y de proyectos que la entusiasman, ( estoy en paz).
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