Más allá de las necesidades específicas de cada especie, los cactus requieren los siguientes cuidados:
Plántelos en un sustrato mezcla para cultivo a base de tierra franca a la que deberá agregar una pequeña porción de grávida y arena.
Los riegos deben realizarse a partir de la primavera y hasta el otoño, dejando que el sustrato se seque entre una aplicación y otra. Al llegar el inviero, reduzca las cantidades de agua al mínimo y no permita que el tiesto quede sumergido en agua.
Abone estas plantas sólo durante la primavera; recuerde que aunque esta operación es indispensable para los cactus y debe aplicarse en pequeñas cantidades lo ideal es recurrir a fertilizantes líquidos que se agregan al agua de riego, opte por los productos ricos en fosforo y potasio.
En cuanto a los cuidados de rutina recuerde que esta especie necesita aire fresco. Tenga en cuenta que una vez terminada la floración o cuando la planta se ha desarrollado excesivamente, será necesario efectuar una poda.
Críelos en macetas poco profundas y múdelos de recipiente siempre y cuando sea imprescindible. Lo ideal es replantarlos después de la floración, evite por supuesto el anegamiento del sustrato porque puede ser fatal.


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