Hoy te presentamos esta mini-guía para aquellas personas que están por comenzar alguna actividad física. Procura que la temperatura sea agradable, pues los músculos se alargan con mayor facilidad.
Con actitud tranquila El estado emocional es un factor básico para lograr buenos resultados. Si estamos tranquilas, el cuerpo se muestra más flexible y permite realizar movimientos con mayor amplitud. Además, con la práctica se consigue mantener la postura por más tiempo.
De forma progresiva Hay que darse tiempo para incorporar estas posiciones de estiramiento y flexibilidad en las actividades diarias. Cada persona debe escoger su ritmo. La constancia y la regularidad, sin duda, son claves para no perder lo ganado e incluso aumentar los beneficios.
Sin forzar el cuerpo La realización de los ejercicios debe ser placentera, por lo que no hay que buscar una gran sensación de estiramiento muscular. Conviene mantener cada postura unos pocos segundos, teniendo la posibilidad de repetirla, pero descansando a menudo.
Ser constantes Poco a poco irá mejorando la percepción del propio cuerpo. La finalidad de paracticar los ejercicios según su disciplina, es que seamos capaces de descifrar las necesidades del cuerpo, como percibir cuándo un músculo está tenso. Si se siente alguna molestia, es mejor no hacerlos.
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