Por su alto contenido de vitaminas, la presencia de las verduras en la alimentación es fundamental. Sin embargo, algunas pierden sus nutrientes al cocinarlas o al guardarlas en la heladera. Papas: al horno y con cascara conservan gran parte de su contenido de vitamina C, hierro, proteínas, fibras y calcio. Al hervirlas, la vitamina y el hierro se reducen a la mitad y en la heladera cocidas duran 24 horas, pero pierden casi todas sus propiedades. Zanahorias: la mejor forma de cocinarlas es al vapor porque mantienen todo el betacaroteno. Crudas y peladas conservan la vitamina A. En cambio, en lata pierden la mitad de las vitaminas, la consistencia y el sabor. Tomate: cuando están crudos y muy rojos son ricos en vitaminas A y C. En conserva pierden la mitad de la vitamina A. Espárragos: al vapor conservan gran parte de las fibras, el ácido fólico y las vitaminas que contienen. Al hervirlos o congelarlos pierden su consistencia, aunque conservan gran parte de sus nutrientes. Los enlatados casi no tienen sabor ni nutrientes.
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