Como todas las dietas disociadas, se basa en principios falsos, ya que afirma que las proteínas y los hidratos de carbono no pueden ser asimilados cuando forman parte de la misma comida. Pero se debe reconocer que el consumo de arroz, pasta, pan y cereales integrales asegura el aporte de carbohidratos. Prohibe los alcoholes, pero en ocasiones tolera el vino o la sidra con las proteínas y la cerveza con las féculas.
Menú base Desayuno: zumo de frutas naturales y una tostada de pan integral con un poco de mantequilla o margarina y mermelada light. Almuerzo: arroz blanco con verduras o vegetales y espárragos. Cena: Parrillada de verduras y pescado al horno o a la parrilla.
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