La disciplina del yoga implica un estilo de vida equilibrado con uno mismo y con el entorno: cuidar la alimentación, la actitud, la relación con los demás.Prácticar yoga ayuda afrontar los problemas de forma más positiva. Se aprende a encarar las situaciones cotidianas con serenidad.
Las personas que practican yoga aprenden a respetar su cuerpo también con la alimentación. Por eso siguen una dieta equilibrada y natural. Todo el mundo puede beneficiarse de la práctica del yoga, pues mejora la flexibilidad y movilidad del cuerpo. Además, elimina las contractu-ras musculares, alivia el dolor crónico y revitaliza las articulaciones.
Mejora la circulación: El yoga mejora la circulación de la sangre, que aporta oxígeno y nutrientes a los diferentes órganos y tejidos. Cada postura, asimismo, sirve para activar la circulación en zonas específicas del cuerpo.
Cuida el corazón: Ejercitarse con el yoga baja el coles-terol y la tensión arterial, aumenta la velocidad de la circulación y revierte los procesos de obstrucción arterial, previniendo así la arteriesclerosis, el infarto y la embolia cerebral.
Estiliza la figura: El yoga tonifica los músculos sin dar volumen y mejora el aspecto estético. También equilibra el metabolismo y favorece el peso ideal. Una persona que practica yoga suele tener una figura esbelta.
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