Cuando se practica deporte con una temperatura superior a los 27°C en un ambiente húmedo, pueden producirse alteraciones graves en el organismo. Los corredores de fondo y especialmente aquellas personas que no se han aclimatado antes a los citados ambientes son los más propensos. Deben extremar las precauciones las personas con problemas de hipertensión y sobrepeso, además de aquellas que estén tomando medicamentos sedantes, diuréticos o que hayan ingerido alcohol. En los días calurosos el ejercicio debe practicarse a primera hora de la mañana, beber como mínimo un cuarto de litro de agua antes de comenzar el ejercicio y tomar cantidades similares periódicamente para evitar la deshidratación. Suprimir por completo la ingestión de alcohol y suprimir los esfuerzos musculares extras al final de los ejercicios.
|