Ingerir líquidos es irrelevante para algunos y una obsesión para otros. Sin embargo, es importante saber por qué y cómo debemos estar hidratados, en especial las mujeres al hacer actividad física y considerando que el 60% de nuestro cuerpo es agua.
1) En verano, necesitamos ingerir líquido cada 10 o 15 minutos durante la actividad física. Pasados los 40 minutos, hay que tomar sí o sí una bebida isotónica, preferentemente light, con buen sabor, 15° de temperatura, que contenga Sodio, Potasio y Magnesio, y una función energética.
2) Si al entrenar se pierde tan sólo el 1 % de agua del cuerpo, la perfomance baja notablemente y el cansancio, físico y mental, es evidente. Si el organismo pierde más del 3 % de su peso en agua, la sed se torna insoportable; con pérdidas mayores, de entre el 5% y el 10 %, es muy peligroso, con riesgo para la vida.
3) Una persona en reposo pierde 2 litros de agua por día, mientras que un deportista de alta competencia puede llegar a perder 6 litros. Si el día es muy caluroso, la pérdida por sudoración puede incrementarse a 3 o más litros por hora durante el entrenamiento.
4) Cuando la hidratación es incorrecta, la sudoración es más compleja. Se altera la disipación de calor y disminuye el flujo sanguíneo a los músculos. Por eso, es importante no esperar a sentir sed para hidratarse, sino anticiparse y realizar una ingesta regular de agua y electrolitos para tener un óptimo rendimiento en el ejercicio.
5) No hay dieta que sea exitosa. Sí existe el orden en nuestra alimentación. Respetar las cuatro comidas diarias y sus respectivas colaciones desestresa. La falta de alimento en nuestro cuerpo hace que en nuestra vida cotidiana todo sea más difícil y triste.
|