El árbol del eucalipto nació en Australia, pero sus 300 especies se fueron difundiendo por todo el mundo debido a sus múltiples propiedades. Estos beneficios van desde curar un resfrío hasta erradicar el mosquito de la malaria en África, el sur de Europa y la India. El aceite de sus hojas se utiliza en diversas preparaciones medicinales contra la tos, resfríos y otras infecciones del pecho, así como contusiones o terceduras musculares. Es antiséptico, expectorante y estimulante, disminuye la tensión y los espasmos musculares y alivia o previene la fiebre. En el agua del baño se puede agregar una infusión de un puñado de sus hojas en un litro de agua como purificante y calmante o unas gotas de su aceite esencial para aliviar dolores musculares. Para los resfríos y la gripe, el aceite de sus hojas también puede prepararse como inhalaciones de vapor o aplicarse diluido sobre las picaduras de insectos.
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