Ríete de la vida siempre que puedas... La risa y la amplia sonrisa liberan un torrente de endorfinas en el cerebro, relajan nuestros músculos faciales, por lo general contraídos y duros, y libera tensiones. Además, ayudan a movilizar todo el abdomen como una especie de footing interno. Ríete de la vida siempre que puedas... Muchas veces es una parte más de las terapias para una más pronta recuperación de enfermedades importantes como las infecciones, el sida o el cáncer. Parece ser que reírse mejora todas nuestras funciones vitales y nos proporciona una inyección de nueva vitalidad, hasta el punto de haber surgido en los últimos años una nueva técnica de curación natural: la risoterapia, ¡y tiene la ventaja de que es todo un placer! Olvidemos el temor a parecer demasiado simples o estar fuera de lugar: en cualquier entorno siempre se prefiere a la persona alegre y positiva que a la triste y taciturna. SÍ te Cuesta reírte frecuenta ¡a compañía de personas risueñas, escoge películas de humor, trata de encontrar el lado cómico de las situaciones cotidianas y aprende a reírte de tí misma si metes la pata. Te ayudará a encarar la rutina de forma positiva.
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