Dieta para mantener la piel luminosa y joven... El secreto es una alimentación sana y variada, siguiendo estas sugerencias podrás lograrlo.
Dieta para mantener la piel luminosa y joven: Agua para mantener la hidratación Una piel hidratada es más resistente a las agresiones externas y al envejecimiento, sin embargo, al estar en contacto con el aire, es el órgano que más acusa la deshidratación. Para mantener la piel hidratada es necesario beber entre 1,5 y 2 litros de líquidos al día, sobre todo agua, pero también infusiones o zumos naturales.
Suficiente cantidad de proteínas
La estructura básica de la piel está formada por proteínas, como el colágeno o la elastina, por eso es importante que su aporte en la dieta diaria sea el adecuado. Una ración de alimentos proteicos se consigue con 100 gramos de carne, dos huevos o 130 gramos de pescado y será suficiente para llevar una dieta equilibrada, ya que tampoco conviene superar las dos raciones diarias de estos nutrientes.
Calorías adecuadas
Menos de 1.200 calorías diarias difícilmente pueden aportar los nutrientes que necesitamos y uno de los primeros síntomas de una dieta desequilibrada es una piel desvítalizada y envejecida.
Aumentar la ingesta de vitamina C
La vitamina C interviene en la síntesis del colágeno, además de ser un potente antioxidante que actúa contra el envejecimiento de la piel. Para garantizar el aporte necesario de esta vitamina, entre 50 y 60 miligramos al día, debemos consumir dos raciones de frutas y dos de verduras. Cítricos como el kiwi y verduras como el pimiento, el brócoli o la col son ricos en vitamina C sobre todo si se consumen frescos.
Consumir carotenos y vitamina A
La vitamina A y los carotenos (pigmentos antioxidantes) influyen en el buen estado de la piel y de los epitelios, un tipo de tejido que recubre cavidades y órganos del cuerpo. Su carencia, por ejemplo si seguimos una dieta excesivamente desnatada, se traduce en una piel seca y con problemas. La ingesta diaria necesaria es de 750 miligramos y la encontramos en los lácteos enteros, el huevo, el hígado, las zanahorias o la cabaza.
Más zinc en la dieta habitual
Este mineral forma parte del crecimiento celular e incide en el metabolismo hidrolipídico de la piel y en la regulación de su grasa, así como en múltiples reacciones de antioxidación. Nuestro organismo necesita entre 10 y 15 miligramos de zinc al día para evitar alteraciones cutáneas y los alimentos más ricos en este mineral son el marisco, la carne roja y verduras como las judías, las setas o el perejil.
Nota: Evitar el exceso de alcohol pueden producir deshidratación y una mala absorción de múltiples vitaminas si no se consumen con moderación. Es mejor no sobrepasar las dos copas devino al día.
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