Un sano placer duchas revitalizantes... Activan la circulación y tonifican el organismo.
A continuación, un sano placer duchas revitalizantes:
Para aliviar los catarros y calmar la ansiedad: con dificultad para respirar. Esta ducha local la pueden realizar hombres y mujeres.
Para su realización, los chorros de agua tibia (más bien fría) han de dirigirse hacia el pecho, pero sin detenerse en él, y trazar círculos a su alrededor durante 15 segundos.
Para mejorar la circulación: en las insuficiencias circulatorias, para cefaleas por congestión de la cabeza y los trastornos de tipo reumático de los músculos y articulaciones.
Desnudos en la bañera, procederemos a aplicarnos el chorro frío desde el dorso de la mano derecha subiendo lentamente hasta el hombro. La operación se repite recorriendo la parte interna del brazo evitando mojar el vientre y el pecho. A continuación, se realizan de nuevo estas aplicaciones en el otro brazo.
En caso de enfriamiento, dolor de cabeza o cansancio: Esta es una ducha revitalizante con chorros de agua tibia. Se inicia del mismo modo que la ducha anterior; después, se dirige hacia el hombro y se deja deslizar por la espalda y el pecho, sin alcanzar la cintura.
Si se sufre de várices, ciática, reumatismo musculares: La temperatura del agua ha de ir alternándose (10 segundos de agua fría por cada 30 de agua caliente). Para empezar, se dirige el chorro hacia uno de los pies y se va subiendo hasta llegar a la parte interna de los muslos.
Posteriormente, se pasará a la otra nalga y se hará descender el agua hasta el pie. Esta misma aplicación se realizará luego por la cara externa de la piernas.
¡Es sanísima!