Date un tiempo para disfrutar... Tu tiempo es un bien que tienes que cuidar. Por eso, aprovéchalo con intensidad, con optimismo y centrándote en lo que de verdad te importa.
A continuación, Date un tiempo para disfrutar:
Gran parte de los adelantos técnicos ahorran tiempo: transportes, telecomunicaciones, electrodomésticos... A pesar de todo, vivimos con la sensación de que el tiempo se nos escapa entre los dedos.
La rapidez se ha convertido en un valor en alza que, sin embargo, nos impide detenernos a disfrutar de la belleza que nos rodea: una puesta de sol, el murmullo del viento...
Urgente vs. importante: Aveces, dejamos de hacer cosas porque no les damos el valor que realmente merecen. Es bueno revisar prioridades.
Hacer yoga, leer un cuento a los niños, llamara esa amiga que hace tanto tiempo que no vemos... terminamos por no hacer estas cosas porque siempre hay algo más urgente que atender. Sin embargo, hay personas que síencuentran tiempo para ello, simplemente porque le dan mucha importancia a estas tareas.
Lo que abarcamos está en relación con el tiempo disponible, pero también con el puesto que asignamos a cada cosa en nuestra escala de prioridades. Hay que revisarla de vez en cuando para dar cabida a lo importante, aunque no sea urgente.
Perder o ¿invertir: Dedicar un ratito cada día a lo que te gusta es un hábito muy saludable que, además, te hará sentir mejor contigo misma.
Acostumbradas a anteponer las necesidades de los demás sobre las propias, muchas mujeres dedicamos casi toda nuestra energía a los "tengo que": trabajo, casa, familia... y descuidamos los "me gustaría hacer".
Dedicar un tiempo a cuidar nuestro cuerpo, cultivar la mente o nutrir nuestras relaciones personales nos parece casi una frivolidad al lado de esa otra larga lista de responsabilidades.
Sin embargo, el rato que empleamos en cosas aparentemente "secundarias" como cuidarnos física y emocionalmente o cultivar los afectos, tiene notables efectos a largo plazo. Es por tanto, una gran "inversión".
Habitar el tiempo: El tiempo que dedicas a trabajar es "tu" tiempo y es muy valioso. Por eso, hay que intentar disfrutarlo, sacar lo mejor de él.
Muchas personas consideran el tiempo dedicado al trabajo como un tiempo que se "vende" a cambio del salario, un tiempo que ya no nos pertenece. Por lo tanto, no se puede disfrutar.
La sensación de no habitar el propio tiempo puede ser una situación alienante y muy estresante que sólo podría resolverse cambiando de puesto de trabajo... o cambiando nuestra actitud.
¿Realmente no hay nada que se pueda disfrutar de nuestro tiempo de trabajo? En ocasiones, atribuirle un sentido a nuestra labor, más allá del mero "ganarse la vida", puede ayudarnos a obtener del tiempo laboral una gran satisfacción.
Planificar las tareas: La "doble jomada" se te hará más llevadera si desconectas un rato antes de llegar a casa: pasea, date un masaje...
Termina la jornada laboral y llegas corriendo a casa con el piloto automático preparado para hacer en el menor tiempo el mayor número de cosas posible. Al final, te metes en la cama con un regusto de "maratón".
Te sentirás mejor si te das un respiro físico y mental entre ambas jornadas. Descansa o relájate 20 min. al llegar del trabajo.
Además de venirte bien físicamente, podrás planificar el resto de la tarde, de manera que no sólo dediques tiempo a lo urgente (la casa, la cena, los baños...) sino también a cuidar la vida familiar y de pareja: contarle un cuento a los niños, leer un rato o charlar tranquilamente con él..
Por último, es importante detenerse a pensar que la vida, es una sola y revisar que es lo más importante hoy para ti, dejarte llevar por los deberes o hacer lo que se puede y disfrutar más de ti, junto a los seres más queridos.... ¡¡¡Date un tiempo para disfrutar!!!