Sugerencias para tomar una dieta equilibrada... Repartir bien las comidas a lo largo del día es tan importante como consumir alimentos saludables.
A continuación, Sugerencias para tomar una dieta equilibrada:
Así, para conseguir una dieta equilibrada, resulta básico repartir bien los alimentos a lo largo del día, realizar tres comidas princi-pales y una o dos complementarias (a media mañana y o a media tarde).
Empezar el día con mucha energía
El desayuno es una comida necesaria en cualquier etapa de la vida. Ayuda a cubrir las necesidades nutricionales diarias por parte del organismo y a mejorar el rendimiento físico y psíquico.
Además, proporciona buenas dosis de energía para afrontar la jornada y evitar llegar a la hora de la comida con un hambre excesiva.
El desayuno tiene que ser abundante y aportar, aproximadamente, el 25% de la ingesta calórica del día. Deben combinarse tres grupos de alimentos básicos: lácteos (leche, yogur, queso...); cereales (pan, cereales de desayuno, galletas...); y frutas (manzana, kiwi, zumos naturales...).
Aunque también pueden participar otros productos, como jamón, mermelada... Eso sí, el consumo de dulces y grasas debe ser moderado.
El desayuno puede fraccionarse en dos tomas: una a primera hora y otra a media mañana, pues aumentará nuestro rendimiento.
Una comida con los alimentos básicos
La comida debe aportar entre un 35-40% de la ingesta energética diaria a partir de todos los grupos de alimentos básicos: verduras (lechuga, judías verdes...), farináceos (patata, arroz, pasta, legumbres, pan...), alimentos proteicos (carne, pescado, huevos...), fruta y/o lácteos, grasas (aceite de oliva) y agua.
Es importante asegurarse de que, si el primer plato incluye farináceos, el segundo lleve verdura como guarnición, y viceversa. También es recomendable incluir alimentos crudos (verdura o fruta).
Merienda a cualquier edad
Independientemente de la edad, siempre conviene merendar, pues contribuye al equilibrio alimentario aportando un 10-15% de la ingesta diaria.
Los grupos de alimentos que pueden formar parte de una merienda son: farináceos (pan, biscotes...), lácteos (leche, yogur, queso) y/o fruta (entera o en zumo).
Para cenar, recetas ligeras
En la cena deben estar presentes los mismos grupos de alimentos que en la comida. Sin embargo, ésta debe ser menos abundante (supone un 25-30% de la ingesta diaria).
Las raciones serán menores y los alimentos más ligeros, cocinados con métodos suaves (vapor, hervido...) para facilitar una digestión sencilla y conciliar mejor el sueño.
El menú de la cena será distinto del de la comida, para poder seguir una alimentación variada que facilite cubrir los requerimientos nutricionales diarios.