Tartas dulces y saladas... Son caseras y suponen una forma original y deliciosa de tomar frutas y verduras, básicas en la dieta diaria.
A continuación, Tartas dulces y saladas:
Cocinar una tarta casera resulta ideal para obtener un menú diferente y sabroso para toda la familia.
Se trata de un entrante o plato único que admite los ingredientes más variopintos y que ofrece un resultado muy nutritivo.
Además, las tartas siempre son apetitosas y tienen un aire festivo, por lo que ayudan a que los niños coman verduras o frutas que, de otra forma, no querrían ni probar.
Sin embargo, las tartas dulces y saladas también cuentan con otras virtudes, pues se pueden dejar preparadas con antelación y hornearse en el último minuto, comerse frías, o bien permiten aprovechar esos alimentos que llevan días dando vueltas por la nevera, o los restos vegetales de la cesta de las frutas y verduras.
Si la idea es preparar una tarta que sirva de plato único, conviene acompañarla de una ensalada. Y si la vamos a hacer de postre, escogeremos fruta fresca. Así, siempre resultará un broche final de lo más vitamínico que contribuirá a equilibrar un menú ligero.
Por último, un par de secretos del cocinero muy útiles: para obtener masas más finas y suaves, antes hay que pasar la harina por el "chino"; y para que el relleno quede en su punto, las verduras tienen que estar un pelín crudas y acabar de cocerse en el horno.
Si el temor es que el relleno se reseque, basta con apagar el horno unos minutos antes de finalizar la cocción.