Camille Claudel, loca de amor

Bien dicen que se puede enloquecer de amor y no precisamente en la mejor manera, cuando te aman y amas, enloquecer viene siendo algo beneficioso, pero cuando amas sin ser correspondido ese amor puede convertirse en un tortuoso camino a la locura.  Camille Claudel era una atractiva muchacha, hermana de un pintor famoso  y por sí misma un talento para la escultura, su buena estrella era tal que los mismos hombres de su generación, halagaban su trabajo en un tiempo en que las mujeres poco o nada podían ser bien consideradas en el arte.

En esos años en que todo parecía encaminarse por los caminos del triunfo, se encontró con el pintor Auguste Rodin.  Nadie habría pensado que se unirían para nada, dos personas a las que separaban diferentes gusto, muchos años de edad y una mujer.  Camille se convirtió en alumna aventajada de Rodin, ya luego su musa y también su amante. Y sin embargo sus genios creativos y sus humores chocaban irremediablemente, se amaban apasionadamente y luego daban cuenta del mayor infierno de los celos.  El gustaba de ella pero estaba enamorado de otra mujer, una amante de mucho tiempo a la que temblaba ante la idea de perder.

Y ella tan hermosa un día se cansa del asunto, decide marchar. El resignado se queda con su antigua amante, en realidad la ama demasiado como para dejarla y seguir a la joven Camille.  Camille encontrará un nuevo pretendiente, un músico famoso Debussy, pero nada ni nadie puede distraerla del pensamiento puesto en Rodin a quien ama y por el que terminará su vida enloquecida.   Su padre muere y ella apenas sobrevive con lo poco que gana, su familia en especial su hermano le retiran su apoyo.

La confinan en un manicomio, de donde no saldrá más que muerta más de 30 años después. Había recuperado se dice en algún momento la lucidez pero la familia la ignoró y la condenó a vivir encerrada y morir solitaria.  Rodin murió apenas 3 años después de separarse, y ya la había olvidado para entonces. Ella, la hermosa Camille no le olvidó hasta el día en que más de 3 décadas después exhaló su último suspiro. Por el amor frenético que por él sentía, dejo de lado su talento y perdió la razón.

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