Octavo mes de embarazo

Con el octavo mes de embarazo el bebé ya está muy cerca de estar en brazos de sus padres. En esta fase avanzada de la gestación los movimientos del feto son mucho más claros y serán más notorias sus patadas, al mismo tiempo que la madre puede empezar a percibir contracciones de mayor intensidad e incluso que su pecho empiece a perder un poco de leche.

En este mes el bebé podría estar ya colocado boca abajo o podría hacerlo durante estas semanas previas a su nacimiento.

Síntomas del octavo mes de embarazo

Una vez alcanzado este punto de la gestación del bebé la madre nota que su útero se endurece de manera ocasional. Esto se debe a las contracciones de Braxton Hicks, las cuales son de baja intensidad y se dan de vez en cuando, siendo en la gran mayoría de las cosas indoloras. Es normal tenerlas por lo que no hay que preocuparse. A final de mes puede haber contracciones cada unos 10-20 minutos que pueden llegar a ocasionar algunas molestias.

En el octavo mes de embarazo se empieza a notar el hinchazón de los pies, empeorando si se está demasiado tiempo quieta de pie o sentada sin realizar ningún movimiento. Mejorará poniendo los pies en alto o bien caminando. Mientras el hinchazón sea solo en los pies no hay motivo para preocuparse; lo contrario ocurriría si se nota en la cara o las manos.

Esta hinchazón viene motivada por la dificultad del retorno venoso por culpa del útero. Este problema puede provocar la aparición de varices en las piernas. Para tratar de evitarlo se recomienda dar paseos cómodos y usar zapatos cómodos de tacón bajo, además de darse duchas de agua fría y tibia y utilizar medias elásticas de fuerte compresión.

Otro síntoma habitual de esta etapa es la dificultad para conciliar el sueño, en gran parte por lo complicado que es encontrar una postura cómoda.

Desarrollo del feto en el octavo mes de embarazo

Finalizando el octavo mes de embarazo el bebé ya mide más de 35 centímetros y su peso se encuentra cerca de los 2,5 kilos. Lo habitual es que en esta fase ya se coloque con la cabeza boca abajo para prepararse para el parto.

Su piel ya es más gruesa, suave y rosácea y empieza a moverse con menos frecuencia y fuerza, lo cual se debe a que cada vez tiene menos espacio para ello. No obstante sus expresiones gestuales como son el abrir o cerrar los ojos o la boca, o los movimientos de “chupeteo” son más frecuentes. Su cara y extremidades ya tienen grasa y cogen forma y generalmente empieza a crecer bastante pelo en su cabeza.

Uno de los aspectos más importantes de su desarrollo durante este mes es la maduración pulmonar, contando con todas las sustancias necesarias para que una vez nacido pueda respirar de la manera correcta. También continúa su desarrollo neurológico y continúa aprendiendo y memorizando hábitos.

Atención médica en el octavo mes de embarazo

En el octavo mes se acudirá a la matrona o tocólogo para mantener el seguimiento sobre el control de peso y la tensión arterial, además de comprobar, como en las anteriores ocasiones, la altura del útero. También se suele realizar una ecografía en este tercer trimestre.

Otra prueba a realizar por la embarazada es la correspondiente analítica, en la cual se llevará a cabo un estudio de coagulación de cara a tener toda la información necesaria para poder poner una anestesia epidural o realizar una cesárea si fuera necesario.

Alimentación en el octavo mes de embarazo

En la parte final del embarazo se debe seguir consumiendo suplementos de ácido fólico, que si ya eran beneficiosos para la madre durante el primer trimestre, aún tiene más si se sigue consumiendo hasta el final del embarazo. Así se evitarán la aparición de algunos problemas y complicaciones, que podrían ocasionar un bajo peso en el nacimiento por parte del feto o incluso un parto prematuro.

También sigue siendo importante y beneficiosa la ingesta de yodo, ya que esto contribuirá al buen funcionamiento tiroideo del bebé, tanto antes como después de nacer.

Consejos y consideraciones en el octavo mes de embarazo

Estando en la fase final del embarazo existen una serie de recomendaciones que se deben tener presentes y que enumeramos a continuación:

  • Es recomendable que la madre se quite todos los anillos y piercings que tenga en su cuerpo, ya que más tarde podría ser imposible quitártelos y podría haber un problema en el caso de que deba practicarse una cesárea de manera urgente.
  • Se debe permanecer alerta para acudir con urgencia al centro hospitalario si se dan los siguientes signos o síntomas:
    • Si detecta sangrado vaginal puede deberse a un problema con la placenta que debe ser examinado de inmediato por un especialista.
    • Síntomas de la preecalampsia: aumento de la tensión arterial, alteraciones visuales, dolor en la parte alta del abdomen, dolor de cabeza que no remite con paracetamol o una mayor dificultad para respirar.
    • Sensación de que el abdomen se endurece de manera frecuente (más de 5 contracciones en una hora)
    • El feto deja de moverse como lo hacia de manera brusca
    • Picor en las palmas de las manos y plantas de los pies
    • Si se tiene fiebre
    • Pérdida de líquido abundante que puede tener su origen en la rotura de membranas

      Algunos de estos síntomas se pueden confundir con algunos cambios normales o son signos de alguna alteración que no revisten una gran gravedad pero por seguridad de la madre y del propio bebé se debe acudir a un especialista que examine el problema.

  • Prepárate mentalmente para el parto. No tengas miedo al dolor del parto ni a que pueda existir algún problema. Comparte tus miedos y temores con tu pareja o amigos que te sepan comprender y dar seguridad. Por ello también son recomendados los cursos de preparación al parto, donde muchas embarazas en la misma situación pueden compartir sus experiencias y encontrar una sinergia de pensamientos y sensaciones muy beneficiosa para todas.

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