Relación de pareja, "él cambiará luego que nos casemos"

Ojalá que esta afirmación sólo la hayas escuchado por ahí y nunca te la estés pensando como una forma de, pensarte que algunas cosas que quizá no te gustan de tu futura pareja, o algunas decisiones que toma, o algunas cosas que suele hacer, cambiarán por arte de magia llegado el día de haberse convertido en marido y mujer. Que no, él no cambiará de la noche a la mañana, porque tú lo esperas o lo deseas, lo hará por él mismo si está convencido de hacerlo, así que si hay cosas que causan roce en la relación, que le afectan a él, que te afectan a ti, y no cosas sencillas como el afán de dejar los platos en la mesa y no ayudar en nada en casa, sino cosas más serias como beber sin control por algunas temporadas, gustar de flirtrear con las demás mujeres, no hacerse responsable del trabajo, querida mía, habrá que hablarlo antes de decir ¡sí quiero!

Después de mucho pensarlo y observar por ahí he llegado al convencimiento y estoy segura que igual que yo muchos millones de personas lo habrán constatado, “nadie cambia por ti” , por mucho que te ame, por mucho que le convenga, por mucho que sea lo que debe hacer. Hay quien lo haga claro que sí, para eso son las excepciones que confirman la regla. La mayoría simples mortales se darán a la tarea de pensarse que un día cambiarán y ellas las más, que él cambiará cuando sea un hombre casado, cuando tengan niños, cuando pasen algunos años, realmente él cambiará cuando asuma que debe hacerlo, a la luz de los hechos y cuando quizá luego de una charla tome riendas de su vida y se decida a cambiar lo que le y te perjudica.

Si él gusta de beber con los amigos todos los fines de semana y se divierte ¿quién  te dice que lo dejará al casarse? no debemos engañarnos al respecto de los cambios de la pareja. Lo único que podemos hacer en aquellas situaciones en que son pequeñas diferencias que  se pueden controlar es hablar y exponer los razonamientos necesarios y pedir un cambio, tienes derecho a pedirlo así es la convivencia, tu das algo yo doy algo, y los dos vivimos felices.

Pero cuando el asunto es más complicado como, que él beba sin medida y luego pase el fin de semana durmiendo la resaca, y que esto a la larga afectará y muhco la relación. Lo mejor es hablarlo claramente sin rodeos, y exigir un cambio.  A la luz de los hechos si él es sensato, si aprecia la relación, si desea darle su valor, tomará cartas en el asunto para remediarlo, sino lo hace, ¿para qué emprender una lucha de conversión de alguien más que te hará infeliz? si él no cambia no lo cambiarás tu, piensa y decide antes de casarte y hacerte por ti misma el daño de una relación en la que sufrirás.

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