Climaterio masculino: La menopausia de los hombres

Qué es el climaterio masculino


La vida del hombre se encuentra marcada por la crisis de los 35 años. Es el tiempo en el que el organismo masculino comienza a flaquear, aflorando ciertas manifestaciones de problemas relacionados con la edad.
Se puede mencionar como ejemplos de expresión de esta etapa al aumento del riesgo cardíaco, fallas en la próstata y disminución de la fertilidad, así como también el declive de la masa muscular y el trofismo de la piel.
Se podría considerar que a partir de los 40 años el declive se torna más evidente. Se da lugar a una decadencia progresiva y sostenida en el tiempo en la producción de hormonas masculinas manifestándose con síntomas característicos del proceso.
Se pueden realizar ciertas acciones para retrasar todo este curso y mantener hábitos saludables. No obstante, nunca se va a poder evitar envejecer.

La menopausia del hombre

La diferencia con la menopausia femenina es que en la mujer este proceso se da en un momento puntual. En cambio en el varón esta fase de la vida está marcada por un conjunto de situaciones que comienzan a incubarse a lo largo de los años.

Es decir, es un proceso sostenido en el tiempo de agotamiento físico paulatino. Es algo inevitable, teniendo en cuenta que un ser vivo comienza a envejecer desde nuestro primer día de vida. Y si bien es problemático y quizá controvertido estipular una fecha a partir de la cual se comience la decadencia, el saber popular determinó que los 40 años serían el umbral para el comienzo de esta etapa.

Los 40 años marcan la época en la que las cardiopatías pueden comenzar así como también los problemas articulares, contracturas musculares a repetición, disfunción eréctil, la hipertrofia prostática benigna o maligna y los problemas de memoria. Todo indicaría que el cuerpo ha terminado ya de transitar el clímax de su desarrollo.

La causa subyacente a esta nueva fase podría explicarse como una progresiva pérdida de andrógenos. La buena noticia es que no afecta a todos los hombres por igual, por ende no es una fase homogénea. Por este motivo tampoco podemos llamarlo con el término “andropausia” de manera muy correcta, ya que tal término indicaría una correlación con la menopausia femenina.

A diferencia de las mujeres, el proceso no implica un corte súbito en la producción de hormonas sexuales sino más bien de una progresiva, lenta pero sostenida disminución en su producción. Por tal motivo se ha optado por utilizar términos como “climaterio masculino”.
Si nos atenemos al profesionalismo médico el nombre completo debería de ser “hipogonadismo de inicio tardío”. Esto lo diferencia de un hipogonadismo de origen patológico que suele presentarse en edades más tempranas y que tiene causas diversas nada fisiológicas.
Cuando se habla de descenso hormonal, hacemos referencia sobre todo a la producción de testosterona. Esta merma es la que encabeza la lista de causas de la conocida y muy temida disfunción eréctil ya que es la hormona que rige las respuestas sexuales en el varón.

Se sabe que la aparición de una disfunción eréctil se encuentra en estrecha relación con el paso de los años y avance de la edad. Sin embargo esto no quiere decir que toda persona masculina mayor de 40 años tenga problemas de erección. No obstante, la edad es un factor sobresaliente así como lo es también la presencia de comorbilidades.
No hay que dejar de lado el aspecto psíquico de una persona que se ve envejecer. Tal perspectiva de su situación puede llevarle a la interferencia entre el pensamiento y su desempeño sexual. De hecho en la mayoría de los hombres con algún tipo de mal desempeño en el acto sexual se estima que la causa es de origen psicológico antes que biológico.

El estrés como factor de envejecimiento

La vida moderna obliga a las personas a mantener ciertos niveles de estrés constantes. La vida parece estar acelerada en muchos aspectos. Se le está dando un valor exagerado al trabajo por encima de lo placentero. Sobre todo entre personas de 30 y 40 años, las edades más competitivas laboral y profesionalmente hablando.
Esta situación podría favorecer a la aparición del declive masculino con mucha anticipación. Se dice que no existe una causa orgánica concreta para el comienzo de climaterio.
Continuando con la disfunción eréctil tenemos que mencionar que la principal causa suele ser psíquica. Sin embargo entre un 20% y un 40% de las personas afectadas se estima que la fuente de su problema sea de origen orgánico. Es decir con fundamento en patologías diversas, muchas de ellas relacionadas con la edad. Es así como luego de los sesenta años las causas orgánicas de la disfunción eréctil superan a las psicológicas.

Comparando a la mujer con el varón, en la primera la reserva de fertilidad es limitada y se va agotando en la medida que pasan los años y con cada ovulación. El hombre por el contrario tiene una producción continua de esperma. Se estima que su producción continuará hasta el día de su muerte.
De todos modos esto no implica fertilidad. Para esto último se requiere que los espermatozoides estén presentes en cantidades suficientes, con movilidad adecuada y calidad en su contenido genético. Lo cierto es que en la medida que avanzan los años la calidad y la movilidad y la producción de los espermatozoides se resiente. Una de las causas para que esto suceda es la merma en la producción de testosterona.

De hecho se están estudiando los efectos de este climaterio en la fertilidad y aparentemente, una gran parte de los trastornos congénitos no estaría causada por la avanzada edad de la madre gestante sino por ser de hijos concebidos de padres mayores de 35 años.

Se piensa que un padre de avanzada edad favorece la aparición de enfermedades en sus hijos, incluidas las enfermedades mentales. Un trastorno relevante en este último grupo es la esquizofrenia.

Hábitos que pueden ayudar contra el deterioro espermático

Existen ciertas sustancias en el cuerpo humano conocidas con el nombre de radicales libres. Estas sustancias suelen estar presentes en los procesos de envejecimiento celular. Son sustancias tóxicas que se generan de manera fisiológica y que el cuerpo tiende a combatir. Los radicales libres pueden generar daño en el material genético y si esto lo trasladamos a la producción espermática, el resultado será una baja calidad del esperma producido.

  • Abandonar el cigarrillo
  • Equilibrar la dieta
  • Realizar ejercicio aeróbico
  • Evitar el alcohol

La ingesta de ciertas vitaminas como la vitamina E, A y C es necesaria ya que estas vitaminas funcionan como barredoras de radicales libres.

La próstata es otro órgano importante para mantener la calidad del esperma. Se estima que entre 10% y el 30% de hombres con una edad entre 30 años y 50 años sufren algún tipo de inflamación crónica en este órgano. Esta inflamación puede llegar a obstruir la circulación libre de orina y de semen, provocando una eyaculación inversa.

Otras patologías que pueden obstruir la libre circulación del esperma son las neoplasias y los cálculos renales. Dos situaciones que aumentan a partir de los 35 años. Sin embargo una vez pasados los 45 años el riesgo de sufrir cólicos nefríticos disminuye. Los tumores pueden ser benignos pero también pueden ser malignos. La edad avanzada empeora la potencialidad maligna de una neoplasia.

El mayor miedo del paciente

Todas las patologías mencionadas anteriormente generan percances en la vida cotidiana del paciente. Sin embargo, en aquellos sujetos que se acercan al consultorio existe cierto temor a ser diagnosticados por una enfermedad en particular, el cáncer.

La razón es que cuanto más añoso sea la persona, mayor cuidado y control deberá hacer de su próstata. La verdad es que cuando una persona sobrepasa los 40 años debería realizar un chequeo rutinario de próstata que incluye tacto o ecografía, así como también control serológico de los niveles de PSA.

No obstante no hay que perder de vista que el PSA se verá alterado en estadios más avanzados de la enfermedad. Se sospecha que un 25% de varones mayores de 50 años tienen alta probabilidad de padecer cáncer de próstata, por lo tanto la detección precoz es de suma importancia.

El sobrepeso en el varón

Este tema es relativo ya que el sobrepeso no es algo exclusivo del varón mayor de 35 años, sino una condición que puede afectar a cualquier sexo en cualquier edad. Sin embargo se ve una tendencia al aumento de peso en personas que sobrepasan el umbral de los 40.

La obesidad más peligrosa es aquella que se encuentra a nivel del abdomen. Si analizamos la anatomía de los sexos podremos detectar fácilmente que en el varón la grasa corporal suele acumularse en el vientre mientras que en las mujeres lo hace más a nivel de caderas y muslos.

Por este motivo, la obesidad en el hombre suele ser más perjudicial. Hay que tener en cuenta que el tejido adiposo no es un mero tejido de reserva energética o de sostén como se pensaba en otras épocas.

Ahora se sabe que la función de este tejido es mucho más variada y que puede involucrar la secreción de hormonas y sustancias que modulan funciones orgánicas a distancia. Es necesario entonces mantener cierto control en el exceso de peso para evitar desequilibrios, sobre todo a nivel cardiovascular.

Consejos para combatir el paso de los años y el climaterio

Los consejos para conseguir una mejor condición orgánica general son muy conocidos ya que en los últimos años ha existido una suerte de concientización del estilo de vida saludable. Aunque bien se ha visto ciertas exageraciones al respecto.

Beber agua

No es necesario tomar una cantidad excesiva de agua sino la cantidad justa. No hay un número fijo de cantidad de agua diaria que el humano deba beber obligatoriamente, pero sí se sabe que si se pierde cierta cantidad de líquido deberá ser repuesta en proporción.
Por eso se dice que en promedio el humano debería beber unos 2 litros de agua. Pero eso depende también si tenemos un estilo de vida activo o sendentario. La mayoría de los médicos están de acuerdo que la persona debería ingerir al menos 1,5 litros diarios, necesitar más dependerá exclusivamente de la actividad del paciente.

Realizar actividad física

Realizar ejercicio también es importante. Pero no se habla en este ítem sobre moldear y esculpir torsos. Tampoco se refiere a hipertrofiar músculos o hacer grandes esfuerzos. Realizar ejercicio en realidad implica como mínimo no permanecer sentados mucho tiempo.
Con 30 minutos de caminata diaria el cuerpo se beneficia ampliamente. La ejecución de rutinas de ejercicio para esculpir el cuerpo o ganar musculatura es una elección personal de cada persona y que depende más de la estética que del ámbito de la salud.

Lllevar una dieta balanceada y saludable

Controlar la comida es el tercer pilar. En este punto no se puede uno explayar demasiado ya que la dieta es exclusiva para cada tipo de organismo. Hay personas que están nutridas y personas que están hiponutridas. También hay personas con exceso de peso.
Cada situación requiere una dieta especial, y de ello se encargan los profesionales de la nutrición. Sin embargo sí podemos remarcar la necesidad de ingerir frutas, dejar de lado el azúcar en exceso y controlarse con la cafeína y estimulantes. La guía más básica y fácil a tener en cuenta es la pirámide nutricional, con ella una persona puede darse una idea grosera sobre cómo debería organizar su comida.

Buen estado psicológico

Finalmente la salud psíquica es el cuarto pilar más importante. Una persona en condiciones de depresión difícilmente pueda disfrutar el mundo que le rodea. Y con ello se desploman muchos proyectos de mejorar la calidad de vida.
Hay que tener en cuenta que la depresión y la afectación psíquica del paciente es una dolencia real. Inhabilita a la persona al correcto contacto con su entorno y obligaciones tanto como lo puede hacer una enfermedad orgánica.

Socialmente se tiende a restar importancia al aspecto psicológico, restringiéndolo a casi una elección de vida. Nada más lejos de la realidad, una persona con problemas de depresión y ansiedad no elige su estilo de vida sino que se encuentra sumida en un laberinto de miedos y dolores reales que le impiden seguir con su vida normal. Por eso es necesario e importante que estas personas reciban tratamiento psicológico adecuado.

Conclusión

La vida del humano inexorablemente deberá atravesar la senectud. Pero los efectos que tenga esta etapa de la vida sobre el organismo pueden ser moderados gracias al estilo de vida que adopte la persona.

Una dieta balanceada, ejercicio diario y salud mental son pilares fundamentales que ayudan a mejorar la calidad de vida.

Sin embargo, también entran en juegos factores como el medio ambiente, la carga genética y la sociedad. En conjunto todos ellos podrán determinar el proceso por el cual el cuerpo de la persona llegará a la senectud con mayor o menor disponibilidad de sus funciones básicas. Una cuota de azar y una gran cuota de responsabilidad.

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