Cuarto mes de embarazo

Con el cuarto mes de embarazo da comienzo el segundo trimestre del embarazo, una nueva etapa en la que los abortos espontáneos son menos frecuentes y en el que se empiezan a sentir los primeros movimientos del bebé.

En esta nueva fase el feto continúa con su desarrollo y formación corporal y el cordón umbilical empieza a crecer para tener el espacio suficiente para alimentar al futuro bebé.

Síntomas del cuarto mes de embarazo

En el cuarto mes de embarazo lo normal es que empiecen a desaparecer síntomas como el cansancio y las náuseas tan propias del primer trimestre y existe la posibilidad de que la madre comience a notar algún movimiento del feto, aunque leve y no siempre ocurre.

El síntomas más notorio es el crecimiento del útero en torno a la semana número 20, que llegará ya a la altura del ombligo y, por tanto, empieza a notarse más el abdomen y ya es necesario comprar ropa pre-mamá.

La madre dejará de lado las náuseas y el cansancio, pero el tener una tripa mayor llegarán otras molestias como son los ardores de estómago tras las comidas, los calambres en la noche o la necesidad de orinar con una mayor frecuencia.

Desarrollo del feto en el cuarto mes de embarazo

Llegada la semana número 16 de embarazo el feto continúa con su crecimiento y alcanza unos 11 cm de longitud, llegando al final del cuarto mes de embarazo a una medida de unos 16-18 centímetros.

Al mismo tiempo que va creciendo en longitud empieza a desarrollar su capacidad de movimiento y tono muscular, por lo que sus movimientos empiezan a ser más suaves, naturales e individuales, moviendo algún dedo de su mano e incluso mover sus manos hacia alguna parte de su propio cuerpo. También empieza el desarrollo de algunos movimientos faciales como los bostezos o las muecas.

Durante toda esta fase el bebé empieza a tener una mayor actividad, está menos tiempo totalmente inmóvil y su cerebro continúa con su desarrollo.

Llegado el final de este mes son muchas las madres que optan por hacerse una ecografía 4D, en la cual podrá verse claramente al bebé a pesar de que aún le queda tiempo para desarrollar en su totalidad su expresión facial.  El sexo del bebé podrá conocerse o confirmarse en este momento ya que se verá de una manera más clara que en semanas anteriores.

Atención médica en el cuarto mes de embarazo

En este cuarto mes de embarazo la madre no tiene ninguna prueba obligatoria que deba realizarse salvo que se lleve a cabo una amniocentesis. En el calendario de un embarazo normal no se fija ningún tipo de analítica ni ecografía entre las semanas 16 y 20, por lo que si se quiere tener alguna información sobre el bebé se recomienda ir a hacerse una ecografía 4D que pueda mostrar como va la evolución y desarrollo del bebé.

Este mes es de descanso para la madre en el tema médico, debiendo estar centrada en llevar a cabo unos buenos hábitos de alimentación y de actividad.

Alimentación en el cuarto mes de embarazo

Durante todo el embarazo es recomendable comer pescado y marisco al ser alimentos que tienen proteínas de un alto valor, contienen omega-3 y son bajos en grasas saturadas, si bien existen algunas especies de pescados que tienen componentes en cantidades excesivas y que pueden llegar a ser perjudiciales para el desarrollo cognitivo del bebé.

De esta forma se recomienda el siguiente consumo para estas especies de pescado:

  • Consumo habitual: gambas, pescadilla, sardinas, salmón, bacalao, atún enlatado…
  • No consumir más de una vez a la semana: bonito del norte o atún blanco.
  • No consumir/Evitar durante el embarazo: pez espada, caballa, emperador, tiburón, iofolátilo.

Siguiendo esta recomendación de consumo de pescado podrá comerlo sin ningún tipo de problema, siendo recomendable que forme parte de su dieta. En caso de duda sobre algún pescado en particular se debe consultar al médico.

Preparación al parto

A partir del cuarto mes de embarazo, que da comienzo al segundo trimestre del mismo, pueden empezarse las clases de preparación al parto, aunque lo usual es hacerlo en torno al quinto o sexto mes.

Este tipo de cursos son muy recomendables, en especial para las madres primerizas, pero en general para toda aquella mujer que vaya a tener un bebé. Más allá de informarte de todo lo que necesites saber de cara al parto de tu bebé, la interacción con matronas y con otras mujeres embarazadas hará que puedas sentirte más aliviada a nivel psicológico y emocional, incrementando así tu bienestar y por ende, el de tu bebé.

En estas clases de preparación al parto se enseña a la madre a relajarse y respirar ante las contracciones del parto, pero además te proporcionarán información teórica sobre el embarazo.

Además, en estas clases también se llevan a cabo ejercicios pélvicos, circulatorios, etcétera, que contribuirán a la mejora en general de la mujer, así como ejercicios enfocados a la recuperación tras el parto y de cara a tener la habilidad suficiente para manejar con seguridad al bebé.

Actividad física durante el embarazo

A medida que avanza el embarazo es más complicado realizar ejercicio físico, si bien está demostrado que es muy positivo realizar en torno a media hora diaria de ejercicio, siendo este moderado.

Bajo ningún concepto se debe realizar un ejercicio que esté sometido a posibles impactos o que exija una intensidad elevada ya que antes de las 18 semanas de embarazo este tipo de actividades físicas podrían causar un aborto. El riesgo hasta entonces es bastante elevado y conviene ser precavida para evitar problemas.

Ante todo debe primar el sentido común y la precaución. La mejor actividad física para la madre durante el cuarto mes de embarazo y, en general, durante toda la gestación, es andar a un paso vivo durante un espacio de una hora al día.

Con estas recomendaciones físicas y alimentarias podrás continuar con tu embarazo de forma normal y seguir disfrutando de esta bella etapa que comienza a llegar al ecuador del nacimiento del bebé.

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