Primer mes de embarazo

Cuando una pareja cree que ha llegado el momento de tener un bebé es habitual que ambos esperen ansiosos los resultados positivos de un test de embarazo, ya sea el convencional que se puede encontrar en farmacias o a través de un análisis de sangre.  Con estas pruebas de embarazo se detecta si existe en el cuerpo de la mujer la hormona llamada hCG, la cual sólo se encuentra si ha habido fecundación.

En el caso de que se esté buscando de forma activa un bebé, es recomendable que la madre ingiera vitamina B9 y ácido fólico como complemento de su dieta, ya que diversos estudios han determinado que es muy eficaz para evitar la aparición de problemas congénitos que pudieran afectar al desarrollo de la médula espina y del cerebro.

El primer mes de embarazo

Durante el primer mes de embarazo la mujer puede empezar a notar los cambios hormonales propios de la gestación, tales como náuseas, mareos, vómitos así como una mayor sensación de fatiga o cansancio y otros cambios como la necesidad de orinar con una mayor frecuencia y el aumento de volumen de los senos.

Todos estos síntomas son habituales, así como la existencia de una inestabilidad en el aspecto emocional de la madre, que podrá sentirse más nerviosa o insegura.

El primer mes de embarazo es una de las fases más importantes, ya que en las cuatro primeras semanas el feto comienza a desarrollarse. Todo los malos hábitos de la madre pueden afectar directamente al embrión por lo que se recomienda dejar de fumar y, además, mantener una dieta equilibrada.

La fecundación marca el inicio del embarazo

El primer mes de embarazo comienza en el mismo momento en el que el espermatozoide ha logrado fecundar al óvulo, momento en el que las células comienzan con su fase de división y multiplicación para que el cigoto llegue al útero y siga todo curso para formar un feto que empieza a coger un poco de forma y ya puede distinguirse del resto un bulto que es su cabeza.

Las hormonas que se generan con motivo del efecto se encargan de formar la placenta y se pone en funcionamiento un mecanismo que se encarga de hacer posible que el embrión se desarrolle dentro del útero, siendo una de sus prioridades el suministro de alimento.

Las primeras semanas de embarazo

Durante las primeras cuatro semanas de embarazo el bebé aún es un embrión y poco a poco empiezan a verse pequeñas protuberancias que en realidad se corresponden con las extremidades del bebé, sus brazos y sus piernas. Además otros órganos vitales como el corazón o los pulmones se empiezan a formar. Al día 25 desde la fecundación su corazón comienza a latir.

El tubo neural, que se forma tras la fecundación, pasa a convertirse en el cerebro y comienza a desarrollarse, al igual que la médula espinal.

Tras el primer mes de embarazo el embrión tiene un tamaño de tan sólo 9 milímetros y su peso apenas alcanza el medio gramo.

Alimentación en el primer mes de embarazo

Sin ninguna duda la alimentación de la madre durante el primer mes de embarazo y los meses sucesivos es fundamental para que todo transcurra con normalidad, siendo muy recomendable seguir las siguientes pautas relacionadas con la dieta de la madre:

  • Evitar el consumo de tabaco y café, así como de bebidas alcohólicas y cualquier otra droga. Hacerlo puede tener consecuencias muy negativas durante el proceso de desarrollo del embrión.
  • Es aconsejable tomar alguno de los complementos vitamínicos que se pueden encontrar en el mercado y que están especialmente concebidos para las mujeres embarazas, unos complementos que deben contar con las cantidades recomendadas de ácido fólico, yodo y ácidos Omega-3.
  • No se debe aumentar la ingesta de grasas.
  • Cuidar el peso para no engordar de forma excesiva. Para ello se aconseja tener especial cuidado con el consumo de frutos secos, hidratos de carbono de absorción rápida (miel, azúcar…), las grasas de origen animal y con el consumo de bollería y pastelería. Muchas madres aprovechan para comer de manera excesiva este tipo de productos sin darse cuenta de que esto puede llegar a ser perjudicial.
  • Evitar el consumo de guisos, apostando más por alimentos hervidos o a la plancha. También se recomienda que haya frutas, hortalizas y verduras en todas las comidas.
  • Los pescados, la carne, las legumbres y los huevos pueden consumirse sin problema pero siempre en la misma cantidad que se recomienda para cualquier persona que no se encuentre embarazada.
  • Consumir una gran cantidad de productos lácteos, como pueden ser el queso (que no esté muy curado), varios vasos de leche desnatada o semidesnatada o yogures desnatados.
  • Añadir a la dieta un importante contenido de fibra, para lo cual son muy buenos los cereales, los kiwis o el pan integral, entre otros.

Durante el periodo de embarazo se debe prestar una especial atención al consumo de fuentes de hierro, proteínas y vitamina B12, si bien las mujeres que sigan una dieta vegetariana estricta también tienen que estar pendientes de consumir la cantidad consumida de calcio y vitamina D, ya que podrían tener carencias que perjudiquen a su salud y a la del embrión.

Recomendaciones en el primer mes de embarazo

En el primer mes de embarazo así como en los siguientes se debe prestar mucha atención  al aspecto higiénico, siendo altamente recomendable lavarse las manos de manera frecuente y en especial tras realizar tareas como comer, sacar la basura, usar un pañuelo, etc.

Esto es muy importante teniendo en cuenta que así se podrán prevenir infecciones que puedan llegar incluso a provocar malformaciones en el feto si estas se producen durante el primer trimestre del embarazo. También se recomienda evitar el contacto en la medida de lo posible con niños pequeños que hayan podido contraer alguna información.

De esta manera, con una correcta dieta y unos buenos hábitos de higiene, el feto podrá comenzar su desarrollo con normalidad y de una forma sana.

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