Quinto mes de embarazo

Una vez llegado el quinto mes de embarazo el feto comienza a mostrar una mayor actividad, ya se mueve de un lado para el otro e incluso a veces se da la vuelta. A lo largo de este mes el feto crece de forma notable y de una manera más rápida que en los anteriores.

Síntomas del quinto mes de embarazo

En el quinto mes de embarazo también llegan nuevos cambios al organismo de las mujeres. El útero ya llega a la altura del ombligo y se empezará a notar como se mueve el feto de un lugar a otro en el interior del mismo. Muchas mujeres empiezan a secretar un liquido amarillento (calostro) por sus pezones, es algo completamente normal.

A partir del quinto mes de gestación hay una mayor concentración de grasas en la sangre puesto que a partir de ese momento se incrementan las demandas nutricionales del feto. Al realizarse la analítica correspondiente la madre podrá ver como el colesterol y triglicéridos tienen unos niveles muy altos, aunque es algo normal de lo que no hay que preocuparse ya que volverán a sus valores habituales una vez se dé a luz. Con el azúcar pasa algo similar.

En cuanto al aparato urinario de la madre, los cambios derivados del embarazo hacen que la madre sea más propensa a poder contraer infecciones de orina, por lo que se debe tener mucho cuidado para que esto no ocurra.

Desarrollo del feto en el quinto mes de embarazo

En este quinto mes de embarazo se realiza una ecografía en la que se notará un gran cambio en el feto, que ya alcanzará a final de mes una longitud de 25 céntimetros y un peso de entre 250 – 300 gramos. Su apariencia ya no está tan desproporcionada como en la primera ecografía y su cabeza ya no es tan grande con respecto al resto de cuerpo como ocurría en ella, si bien continúa siendo casi una tercera parte de todo el cuerpo del feto.

Al crecer de tamaño y tener un mayor movimiento el bebé comienza a notarse. Empieza una fase en la que se mueve con cierta facilidad y está más activo, siendo usual que cambie de posición.

En esta etapa de su desarrollo el feto empieza a desarrollar el sentido del tacto, además de empezar a diferenciar el frío y el calor y responder ante ellos. Sus uñas empiezan a crecer y sus diminutos dedos comienzan a tener pliegues que a la postre serán sus huellas dactilares. Otro aspecto a tener en cuenta de esta fase son las micciones periódicas.

Atención médica en el quinto mes de embarazo

Entre las semanas número 18 y 22 la prueba principal a realizar por la madre es la ecografía morfológico, la más importante de todo el embarazo. Para preparase para ella no se debe echar ningún tipo de crema en el abdomen en las 48 horas anteriores a la misma.

El tocólogo o matrona es habitual que cite a la madre en este quinto mes de embarazo para pedir las analíticas del segundo trimestre, proporcionar la información referente a la mencionada ecografía y para continuar con el seguimiento habitual de peso y tensión arterial. Es habitual que en cada visita se escuchen los latidos del corazón del feto además de comprobar la altura uterina para poder certificar que la evolución del embarazo es la adecuada.

Alimentación en el quinto mes de embarazo

Durante el quinto mes de embarazo las madres pueden llegar a tener los tradicionales “antojos” por los que les apetece comer un alimento en concreto. Desde siempre se ha dicho que si no se cumplen esos antojos el bebé nacerá con una mancha en la piel pero nada más lejos de la realidad, estas manchas denominadas angiomas, no tienen nada que ver con las insatisfacciones alimentarias de su madre.

Por diferentes razones hormonales se producen estas alteraciones alimenticias a lo largo del embarazo, siendo alguna de ellas no perjudiciales al no ir más allá del consumo de un alimento por capricho o antojo hasta las denominadas aversiones, que son el rechazo de alimentos que antes sí gustaban. Todo ello debe controlarse ya que en exceso puede ser perjudicial. En ese caso se debe consultar con un profesional médico.

Se debe tener en cuenta que a lo largo de todo el periodo de gestación es muy importante controlar el peso y el indice de masa corporal (IMC), ya que ello contribuirá al desarrollo del feto.

Evita la aparición de varices

A partir del segundo trimestre del embarazo es normal que aparezcan varices en las piernas y en la región vulvar, un problema venoso que además de ser negativo desde el punto de vista estético puede producir dolores.

Para prevenir que aparezcan varices se recomienda:

  • Evitar engordar demasiado durante el embarazo.
  • No estés de pie y quieta durante periodos largos de tiempo.
  • Camina siempre que puedas ya que esto ayudará a que no aparezcan las varices.
  • No estés durante mucho tiempo sentada y al sentarte pon los pies en alto. Esto favorece a la circulación.
  • Es recomendable que, durante al menos 30 minutos al día, te tumbes con las piernas en alto.

Depilación durante el embarazo

El vello crece de una manera más lenta durante el embarazo en algunas zonas del cuerpo como las piernas, aunque hay casos de mujeres embarazadas que notan un crecimiento del mismo en la cara o en el abdomen. En cualquier caso no hay ningún problema en depilarse durante la gestación.

Un consejo para quienes se estén planteando tener un bebé es que antes del embarazo se acuda a algún centro para hacerse una fotodepilación y así tener unos resultados de mayor duración. Una vez embarazada está totalmente prohibida la aplicación de láser puesto que no está demostrado que no suponga ningún tipo de riesgo o peligro para el bebé.

Para la depilación durante el embarazo se recomienda utilizar depiladoras eléctricas, máquina de afeitar o ceras en frío, descartando cualquier tipo de crema, aerosol o cera caliente.

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