Test del cloro para saber si estoy embarazada

Antes de que hubiese avances médicos que permitiesen la aparición de los test de farmacia o los análisis de sangre, las mujeres  no tenían más remedio que recurrir a pruebas de embarazo caseras con las que poder saber si se encontraban o no embarazadas.

Este tipo de test de embarazo eran transmitidos de madres a hijas y fueron siendo continuadas en el tiempo hasta que avanzó la medicina y ya comenzó a ofrecer la posibilidad de ir a la farmacia y comprar un Predictor que en apenas unos minutos ofrece un resultado fiable. En la actualidad estas pruebas están cada vez más en desuso pero aún son muchas las personas que por unas u otras razones deciden realizar un test casero antes de probar uno médico.

Existen muchos métodos caseros con los que se puede determinar si existe un embarazo, si bien siempre se debe tener presente que aunque pueda servir como una primera prueba siempre debe confirmarse con la realización de un test de orina o de sangre.  Una de las pruebas caseras más empleadas es el test de cloro.

Test de cloro

El test de cloro (o lejía) es muy fácil de hacer, ya que tan sólo hace falta contar con unos materiales que todo el mundo puede tener en su hogar o que requerirán de una mínima inversión económica, que habitualmente es una de las razones que lleva a muchas mujeres a tomar la decisión de realizar un test casero en vez de pagar por uno de farmacia.

Una de sus principales ventajas es que se puede obtener un resultado de una manera rápida y sencilla, además de ser totalmente seguro para la salud. Solamente se debe tener cuidado a la hora de manipular la lejía para evitar posibles irritaciones en los ojos o piel por el contacto.

Esta prueba de embarazo, al igual que el resto de test caseros, no son totalmente confiables a pesar de que durante años muchas mujeres lo han usado para conocer si estaban en estado de buena esperanza. Para la mayoría de ellas ha resultado útil pero no hay pruebas científicas que demuestren su efectividad y fiabilidad.

¿Cómo hago el test de cloro?

En primer lugar debemos hacernos con los siguientes materiales y objetos:

  • Cloro o lejía
  • Recipiente que se encuentre debidamente esterilizado
  • Orina de primera hora de la mañana
  • Guantes de látex o desechables

Una vez contemos con todos los materiales podremos comenzar el procedimiento de la prueba de embarazo:

  1. En primer lugar se debe recoger la primera orina de la mañana, ya que así esta se encuentra en su estado más puro. Por ello para cualquier prueba es preferible que se recoja el primero del día.
  2. Se coloca la orina en un recipiente esterilizado o en su defecto en un vaso que no tenga nada de suciedad que pueda contaminar la prueba y alterar el resultado.
  3. Una vez que la orina se encuentre en este recipiente bastará con añadir una pequeña cantidad de cloro, para lo cual podrá utilizarse una cuchara o gotero que también debe encontrarse debidamente limpio y esterilizado.
  4. Una vez añadido el cloro se deberá dejar reposar durante unos minutos y tras ellos se podrá determinar el resultado de la prueba casera.
  5. El resultado es fácil de deducir en el test de cloro. Si la mezcla ha cambiado de color o se muestra efervescentes quiere decir que existe embarazo mientras que si no hay ningún cambio en la mezcla el resultado es negativo.

Independientemente del resultado de esta prueba, siempre se recomienda comprobarlo mediante un test médico que corrobore el resultado de este test, el cual sea dicho de paso puede repetirse tantas veces como se desee sin que ello suponga algún tipo de perjuicio para la madre o el posible feto.

La fiabilidad del test de cloro

Al igual que ocurre con el resto de test caseros, su fiabilidad no está comprobada científicamente, por lo que es complicado determinar el grado de fiabilidad que tiene.

Muchas mujeres en el pasado aseguraban que este test ofrecía un alto grado de acierto, si bien no hay prueba alguna de que en realidad se trate de una prueba de embarazo tan fiable como el test de orina o test de sangre.

En caso de tener cualquier duda o indicio de la posible existencia de un embarazo acuda al ginecólogo o haga una de las pruebas médicas indicadas anteriormente.

Otras pruebas de embarazo caseras

Además del test de cloro existen otras muchas pruebas de embarazo caseras que se han utilizado a lo largo del tiempo y que han ido pasando de generación en generación, como es el caso de las siguientes:

  • Prueba del aceite
  • Prueba del vaso de cristal
  • Prueba del péndulo
  • Prueba del conejo
  • Prueba del vinagre
  • Etcétera

Algunas de ellas son más confiables que otras si bien ninguna de ellas llega a alcanzar la misma fiabilidad que las pruebas médicas que podemos encontrar con tan sólo ir a la farmacia o acudir al médico para realizar un test de sangre.

¿Se recomiendan las pruebas de embarazo caseras?

Las pruebas caseras pueden ser recomendadas por personas que las han probado y que han podido comprobar por si mismas que el resultado  de las mismas fue certificado posteriormente con el nacimiento de un bebé o a través de las pruebas médicas de embarazo, si bien no se aconseja tomar tan sólo como referencia uno de estos test para salir de dudas sobre la posible existencia de un embarazo.

Puede realizarse por curiosidad o entretenimiento ya que no suponen ningún tipo de riesgo para la salud de la mujer ni, en el caso de que lo hubiera, del feto, pero siempre se debe recurrir a un test de orina o prueba de sangre para poder conocer a ciencia cierta si existe un embarazo.

No obstante, si se realizan varias de estas pruebas caseras y en todas ellas el resultado es el mismo es más probable que estén en lo cierto, aunque no por ello se debe prescindir de los métodos científicamente comprobados y certificados.

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  1. Daniel

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